Del año te sobraron once meses y solo en uno viste la luz y la noche. El resto fueron para transitar 49 años del día 29 al 14. Amanece un nuevo mes de julio.
La orilla del DEVA recibió tu primera sonrisa y tu primer lamento. Una infancia serpenteando por su ría, tus primeros esfuerzos remando de Bustio a Unquera, del puente al Pedrero. Años que me contaste felices. Allí en el pequeño puerto.
El azar, siempre caprichoso, nos enlazó despacio a fuego lento. Será por eso que lo hizo con intensa complicidad, eterna, de fuego.
Julio en la bahía. No nos olvido. Imposible hacerlo. Navego. Días de poco viento, de