"Llegó el momento de tomar bordos, de navegar. Este blog pretende ser el espacio de Bitácora de este velero para su patrona y para quienes deseeis curiosear o acompañarme en estas singladuras.
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sábado, 7 de julio de 2018
jueves, 5 de julio de 2018
¿Quien dijo miedo?.Hasta Hondarribia
Amanece. Tras el portillo de proa saludan dos banderas batiendo alegres sus colores: sol y viento de nuevo.
Salimos a vela a un Cantábrico ya Golfo (de Vizcaya) en su momento de mar auténtico pues venían olas con mar de fondo (alta y con toca blanca de espuma y brincando en marejadilla - marujada contenida-).
Os diré que viaja con nosotros un marinero muy especial: el piloto automático que no solo no se distrae si no que hace la navegación más cómoda y rápida.
Así disfrutamos del bamboleo de la ola, del sol y la costa que de nuevo vuelve a ser fantástica con esta luz de la mañana.
Arranchamos todo a son de mar por que lo que no va trincado se cae, golpea o se rompe.
Hasta aquí el primer tercio de las 20 millas previstas. Frente a San Sebastián el viento aumenta de 9 a 10 nudos, 18,19,20... Las olas se encrespan hasta ¿3 metros? y mirando por popa los valles que dejan impresionan, pero las crestas de espuma, impresionan aún más.
Vamos a unas 3 millas de la costa. Un velero de 14 m. ha roto el Genova. Pasamos de 6 nudos y Luis decide acortar el Genova, recoger vela para pasar de crestas a valles con mejor control del timón. El enrollador se atasca y no va. Hay que ir a la proa. Ambos actuamos rápido y con acierto. Un respiro. Pero el viento ruge en el palo, 21, 22... Tratamos de consultar la predicción pero Google no ayuda y nos da la información de Gijón. Cogemos un rizo. Bien pero insuficiente por que seguimos volando.
"Me aproo y bajas la mayor" grita Luis (¿aproarse al viento con esas olas y ese viento?), tiro del cabo de ayuda de arriar la mayor y la vela cae como un tiro a su cuna sin tenernos que aproar del todo. ¡Que alivio!
Así solo con un poquito de Genova, las banderas cimbrean rabiosas al borde de la rotura. No hay amparo: el puerto de Pasajes a Luis le parece peligroso con estas olas. Así que decide que hay que correr el temporal, bueno, la situación, y llegar a Hondarribia. Nos quedan 12 millas, 2h 30 si mantenemos 4/5 nudos y así estuvimos, haciendo "cuchareo", trincados para no caernos con el bamboleo y con cara de ¿quien dijo miedo? o " si tu puedes yo puedo".
A las 4 pm, enfilamos la ría del Bidasoa. No nos barrio ninguna ola y tras echar un baile en la bañera del Narval al son de " 100 gaviotas donde irán", nos fuimos a cenar un pescado. Que experiencia. Será por mar.
Nota
Al llegar nos esperaba Poncho el torrero del faro de Pasajes. Fue un agradable encuentro y quedamos invitados a visitar su faro a la vuelta. Pero esa será otra historia..
Nota 2
Este día no voy a olvidalo. Es que....es el cumpleaños de mi hermana😝
Fotos (escasas dadas las circunstancias), aquí.
Salimos a vela a un Cantábrico ya Golfo (de Vizcaya) en su momento de mar auténtico pues venían olas con mar de fondo (alta y con toca blanca de espuma y brincando en marejadilla - marujada contenida-).
Os diré que viaja con nosotros un marinero muy especial: el piloto automático que no solo no se distrae si no que hace la navegación más cómoda y rápida.
Así disfrutamos del bamboleo de la ola, del sol y la costa que de nuevo vuelve a ser fantástica con esta luz de la mañana.
Arranchamos todo a son de mar por que lo que no va trincado se cae, golpea o se rompe.
Hasta aquí el primer tercio de las 20 millas previstas. Frente a San Sebastián el viento aumenta de 9 a 10 nudos, 18,19,20... Las olas se encrespan hasta ¿3 metros? y mirando por popa los valles que dejan impresionan, pero las crestas de espuma, impresionan aún más.
Vamos a unas 3 millas de la costa. Un velero de 14 m. ha roto el Genova. Pasamos de 6 nudos y Luis decide acortar el Genova, recoger vela para pasar de crestas a valles con mejor control del timón. El enrollador se atasca y no va. Hay que ir a la proa. Ambos actuamos rápido y con acierto. Un respiro. Pero el viento ruge en el palo, 21, 22... Tratamos de consultar la predicción pero Google no ayuda y nos da la información de Gijón. Cogemos un rizo. Bien pero insuficiente por que seguimos volando.
"Me aproo y bajas la mayor" grita Luis (¿aproarse al viento con esas olas y ese viento?), tiro del cabo de ayuda de arriar la mayor y la vela cae como un tiro a su cuna sin tenernos que aproar del todo. ¡Que alivio!
Así solo con un poquito de Genova, las banderas cimbrean rabiosas al borde de la rotura. No hay amparo: el puerto de Pasajes a Luis le parece peligroso con estas olas. Así que decide que hay que correr el temporal, bueno, la situación, y llegar a Hondarribia. Nos quedan 12 millas, 2h 30 si mantenemos 4/5 nudos y así estuvimos, haciendo "cuchareo", trincados para no caernos con el bamboleo y con cara de ¿quien dijo miedo? o " si tu puedes yo puedo".
A las 4 pm, enfilamos la ría del Bidasoa. No nos barrio ninguna ola y tras echar un baile en la bañera del Narval al son de " 100 gaviotas donde irán", nos fuimos a cenar un pescado. Que experiencia. Será por mar.
Nota
Al llegar nos esperaba Poncho el torrero del faro de Pasajes. Fue un agradable encuentro y quedamos invitados a visitar su faro a la vuelta. Pero esa será otra historia..
Nota 2
Este día no voy a olvidalo. Es que....es el cumpleaños de mi hermana😝
Fotos (escasas dadas las circunstancias), aquí.
miércoles, 4 de julio de 2018
Elantxobe/Guetaria
Nos despierta el chirimi. Tras otra tranquila noche Javi decidió seguir con nosotros hasta Lequeitio y nos animó a seguir ruta hasta Guetaria. La Ikurriña del puerto nos saluda con un sinuoso ondear de lo más sugerente según el marinero -Luis-: " al fin tendremos viento"😄
Elantxobe duerme, son las 8,30 así que nos vamos con el Almirante a Lequeitio. Javi ha sido un lujo a bordo: nos enseño a trenzar cabos, nos ilustró con su conocimiento de la costa (marino, pescador, enorme persona).Recorremos las 15 millas y nos despedirnos de Javi, la lluvia, la mojadura y otro precioso puerto.
Enfilamos al " ratón de Guetaria" donde arribamos entre dos tormentas eléctricas a la vista. Es espectacular ver los rayos sobre un fondo gris, casi negro y a un velero con rumbo opuesto que se dibujaba admirable entre nosotros y la tormenta.
El raton es un cabo a la entrada del pueblo que se avista desde lejos y tiene esa forma de mousse que le da nombre. Tiene un implante en la cabeza (ver fotos) ... es en realidad el faro de San Antón.
Esta vez tuvimos suerte ya que la tormenta nos rodeo, pero nos respetó.
Fotos aquí.
Elantxobe duerme, son las 8,30 así que nos vamos con el Almirante a Lequeitio. Javi ha sido un lujo a bordo: nos enseño a trenzar cabos, nos ilustró con su conocimiento de la costa (marino, pescador, enorme persona).Recorremos las 15 millas y nos despedirnos de Javi, la lluvia, la mojadura y otro precioso puerto.
Enfilamos al " ratón de Guetaria" donde arribamos entre dos tormentas eléctricas a la vista. Es espectacular ver los rayos sobre un fondo gris, casi negro y a un velero con rumbo opuesto que se dibujaba admirable entre nosotros y la tormenta.
El raton es un cabo a la entrada del pueblo que se avista desde lejos y tiene esa forma de mousse que le da nombre. Tiene un implante en la cabeza (ver fotos) ... es en realidad el faro de San Antón.
Esta vez tuvimos suerte ya que la tormenta nos rodeo, pero nos respetó.
Fotos aquí.
Laredo/Elantxobe
3 de Julio
La noche en el puerto de Laredo fue un bálsamo: ni ruido, ni movimiento, ni ronquidos (Javi aún no estaba a bordo) 😀.
Recogimos al Almirante y partimos en otra singladura sin viento pero que también nos dejó disfrutar de esta costa, que como la anterior se mostraba soberbia. Difícil señalar cual es mas bonita.
Este tramo hasta Elantxobe nos brinda maravillas como el cabo Billano (os recuerdo que en euskera no existe la v) con su blanco faro cual pedestal en su perfil Oeste; Machichaco que decir de él y arribándole, los dos islotes de ""Juego de Tronos" pasado Bakio, que nos daban un perfil mas que hermoso.
Cayendo la tarde y con ese sol que matiza los colores de esta costa limpia y esplendorosa tras tanta lluvia, nos sorprendió, si, aún mas, el monte Ogoño, un "Buciero dos" que parece soportado por arcos góticos de tantas grutas en su base. Su cara norte esta cual queso gruyere de tantas cuevas con sus estalactitas abiertas, como cortadas sobre la mar. Pasamos muy cerca por que la mar quedó tendida.
Y así entramos en el puerto de Elantxobe, que es sorpresa que pueda existir en este rincón de acantilados un puerto así. Un pueblo de cuento.
FOTOS AQUÍ
La noche en el puerto de Laredo fue un bálsamo: ni ruido, ni movimiento, ni ronquidos (Javi aún no estaba a bordo) 😀.
Recogimos al Almirante y partimos en otra singladura sin viento pero que también nos dejó disfrutar de esta costa, que como la anterior se mostraba soberbia. Difícil señalar cual es mas bonita.
Este tramo hasta Elantxobe nos brinda maravillas como el cabo Billano (os recuerdo que en euskera no existe la v) con su blanco faro cual pedestal en su perfil Oeste; Machichaco que decir de él y arribándole, los dos islotes de ""Juego de Tronos" pasado Bakio, que nos daban un perfil mas que hermoso.
| Javi, el Almirante, con Luis y Casandra |
Y así entramos en el puerto de Elantxobe, que es sorpresa que pueda existir en este rincón de acantilados un puerto así. Un pueblo de cuento.
FOTOS AQUÍ
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