Sigue la ciudad desierta, casi todo cerrado. Un carguero se desliza silencioso hacia la bocana, sale a la mar.
En este tiempo casi 200 muertos en Cantabria, 25.000 en el país, la garra de una pandemia, la impotencia, la incredulidad, la manipulación de los medios. Estamos en Shock.
Un tiempo donde cada cual a tenido una foto de sí mismo para la historia, unas de bondad y solidaridad suavizando el daño, otras lo han aumentado con su soberbia incapaces de ponerse en el momento de este drama colectivo. Aún estamos en los albores del problema, en el principio del futuro, futuro incierto.
